Socorristas buscan a sobrevivientes de potente terremoto en Colombia
Socorristas y voluntarios buscan con desesperación a sobrevivientes del peor sismo de este siglo en Colombia, que deja hasta este martes un saldo de 240 muertos, más de 1.300 heridos y decenas de edificaciones devastadas.
Las principales ciudades del oeste de Colombia -Cali, Pereira, Manizales y Quibdó- muestran escenas de destrucción más de 24 horas después de la embestida del terremoto de magnitud 7,4 ocurrido el lunes a las 07H34.
"Desde ayer estamos viendo qué será de nuestras vidas, con esto no sabemos qué hacer", dijo a la AFP Gloria Giraldo, una ama de casa de 38 años en un barrio de varias casas derrumbadas en Pereira, una de las ciudades más golpeadas.
Ubicada en el turístico Eje Cafetero, Pereira suma al menos 72 fallecidos, según el alcalde.
La ciudad de más de 480.000 habitantes quedó casi totalmente sin electricidad. Sus pobladores tienen poca conexión a internet y el martes participaban en la búsqueda de personas o recorrían las calles en motocicletas para constatar la magnitud del desastre. La noche fue silenciosa; muchos durmieron en aceras por temor a réplicas o porque sus viviendas tenían grietas.
"Nos quedamos sin nada, lo perdimos todo", dijo a la AFP en medio del llanto Stella Galvis, una contadora que logró escapar con su esposo e hijo de un edificio de cuatro plantas que colapsó. "Nos salvamos de milagro", añadió.
- Subsidios para arriendos -
El sismo evoca la tragedia del fuerte terremoto de 1999 que dejó casi 1.200 muertos en la zona cafetera.
El epicentro del terremoto se ubicó cerca de San José del Palmar, en Chocó (oeste), una región pobre a la cual resulta difícil acceder debido al daño en las carreteras, indicó la Cruz Roja Internacional.
El presidente Abelardo de la Espriella, que asumió el 7 de agosto, declaró el estado de emergencia y se comprometió a llevar a cabo una operación de rescate coordinada.
En una visita el martes a Pereira anunció el alivio en el cobro de los servicios públicos por tres meses y programas para subsidiar arriendos a quienes perdieron sus viviendas.
El papa León XIV se declaró profundamente "apenado" por la catástrofe y dijo rezar por las víctimas, según un telegrama enviado en su nombre por el número dos del Vaticano, el cardenal Pietro Parolin, al presidente de la Conferencia Episcopal Colombiana.
El secretario general de la ONU, Antonio Guterres, expresó su "solidaridad con el pueblo y el gobierno de Colombia" y aseguró que el organismo "apoya la respuesta liderada por el gobierno".
- "El fin del mundo" -
En Cali, la tercera ciudad de Colombia, el alcalde Alejandro Eder decretó un toque de queda en la noche, mientras los rescatistas atendían sin descanso los barrios más afectados. La ciudad registra 95 fallecidos, según la alcaldía local, el balance más pesado hasta ahora.
Ha sido "una noche muy dura, una pesadilla", declaró el alcalde al canal Caracol.
Los socorristas armaron cadenas humanas para sacar los escombros de los edificios, con picos y herramientas básicas. Cada tanto gritaban "silencio" en un intento por captar señales de vida de los atrapados.
Parece "el fin del mundo, los carros y las motos en contravía, todo el mundo buscando a sus seres queridos", dijo Nelson Moreno, un voluntario.
En esta ciudad hay reportes de al menos 239 personas atrapadas entre los escombros.
Varias instalaciones hospitalarias resultaron dañadas en Cali, según la Organización Mundial de la Salud. La Clínica Nuestra fue evacuada y varios pacientes fueron atendidos en las aceras.
Las escuelas públicas permanecerán cerradas estos martes y miércoles.
"Estamos haciendo todas las labores pertinentes para sacar a la gente con vida (...) Ha venido mucha gente, con dotaciones, con comida, ayudando a los bomberos, ayudando a las personas", dijo Andrés Felipe Mejía, un rescatista voluntario.
La gobernadora del Chocó, Nubia Carolina Córdoba, detalló que hay al menos 14 personas fallecidas en el departamento, la mayoría en Quibdó.
- Ayuda internacional -
El sismo afectó la infraestructura de seis aeropuertos, de los cuales dos permanecen cerrados este martes.
Estados Unidos, aliado del nuevo gobierno, ofreció una ayuda de 15,5 millones de dólares para atender la emergencia.
La presidenta de la Unión Europea, Ursula von der Leyen, afirmó que la UE dispuso su servicio satelital Copernicus para las operaciones de rescate.
Israel, México, Chile, Argentina y El Salvador ofrecieron ayuda.
El sismo fue percibido también en Ecuador, Panamá y Venezuela. Estos países están ubicados en el cinturón de fuego del Pacífico, una zona altamente sísmica y volcánica donde se registra la actividad de las placas tectónicas de Nazca y del Caribe.
El 24 de junio un doble sismo de magnitud 7,2 y 7,5 causó más de 6.000 muertos y destrucción en Venezuela.
V.Cortes--HdM