Arabia Saudita reduce la envergadura de un megaproyecto turístico en el mar Rojo
Arabia Saudita está reduciendo ampliamente la envergadura de sus proyectos turístico de lujo en el mar Rojo, indicaron a la AFP varias fuentes, todo un revés para el mayor exportador mundial de crudo, que esperaba diversificar su economía atrayendo a turistas a sus zonas costeras.
Estos establecimientos de alta gama eran una de las vitrinas de las ambiciosas reformas Visión 2030 del príncipe heredero Mohamed bin Salmán para atraer turistas e inversores, pero los bajos precios del petróleo y la falta de interés de los clientes llevaron a una reevaluación del proyecto.
Encargada del proyecto, Red Sea Global (RSG) niega haber renunciado a su ambición de abrir 81 establecimientos de aquí a 2030 y asegura a la AFP que el plan continuará tras la finalización este año de una primera fase que incluye 27 complejos hoteleros.
Su objetivo es convertir este litoral en un destino mundial al estilo de las Maldivas.
Pero siete fuentes cercanas al asunto, que hablaron bajo condición de anonimato debido a la sensibilidad del tema, afirman que las obras se detendrán a finales de 2026, lo que provocará la supresión de decenas de empleos en RSG y de cientos en las empresas subcontratistas.
"Se decidió dejar de trabajar en la segunda fase del proyecto", indicó un directivo de RSG, empresa propiedad del fondo soberano saudí (PIF).
"Los costos operativos actuales superan los ingresos. Se volvió insostenible", precisó otra fuente dentro de la compañía.
Las fuentes consultadas por la AFP forman parte de la empresa, trabajan en otros megaproyectos saudíes o en firmas de consultoría, y todas aseguran que se suspenderá la apertura de nuevos destinos tras la finalización de la fase en curso.
RSG impugnó estas afirmaciones. "Como en todo desarrollo de un destino de gran escala y a largo plazo, la Fase 2 se implementará de manera secuencial", indicó el promotor en un comunicado enviado a la AFP.
- "Reducidos, retrasados" -
"Varios proyectos están actualmente en fase de diseño, aprobación y estructuración comercial, lo que corresponde exactamente a la etapa prevista en este momento", precisó.
La empresa asegura haber contratado a más de 3.000 personas en 2025, de las cuales más de 900 en los últimos cuatro meses.
Sin embargo responsables saudíes reconocen una desaceleración de los megaproyectos, mientras el país se prepara para acoger la Exposición Universal de 2030 y la Copa Mundial de Fútbol de 2034.
"Se prolongará la ejecución de algunos proyectos. Algunos serán reducidos, otros retrasados", afirmó el mes pasado en Davos el ministro saudí de Finanzas, Mohamed al Jadaan.
Riad afronta una caída de los precios del petróleo. Aramco, buque insignia de la economía saudí, vio disminuir sus beneficios trimestrales por undécima vez consecutiva.
"Se pensaba que el proyecto del mar Rojo atraería más capital y generaría enormes rendimientos, y que se volvería financieramente autónomo. Pero eso nunca ocurrió", afirma una fuente que trabaja en un proyecto gubernamental.
Los planes del promotor en el mar Rojo incluyen Amaala, que se prevé se extienda a lo largo de 68 kilómetros y abarque más de 4.000 km², con 29 complejos hoteleros y un club náutico.
Más al sur, el Red Sea Project ya cuenta con un aeropuerto internacional y prevé 50 establecimientos, algunos distribuidos en tres islas.
Otros megaproyectos también parecen estar en dificultades. Neom, una megaciudad futurista, tiene problemas para materializarse.
En Riad, las obras fueron suspendidas en el sitio de construcción del Mukaab, un rascacielos cúbico de 400 metros de altura, afirmó a la AFP un arquitecto del proyecto.
Los Juegos Asiáticos de Invierno de 2029, que debían celebrarse en la estación de esquí de Trojena, en el desierto montañoso, finalmente se llevarán a cabo en Kazajistán.
RSG no comentó sobre posibles pérdidas de empleo ni reveló las tasas de ocupación de los diez hoteles ya terminados. Sin embargo, un consultor indicó que estaban "en su mayoría vacíos".
Q.Rios--HdM