Protestas y pensamientos suicidas en un campamento para migrantes en Grecia
Un campamento para migrantes que el gobierno de Grecia, conservador, presentó como un "proyecto piloto" para Europa enfrenta protestas recurrentes y numerosos demandantes de asilo han "contemplado el suicidio", desesperados por las malas condiciones.
Grecia, que mantiene una postura dura en materia migratoria, es uno de los cinco países de la Unión Europea que abogan por la creación de "centros de retorno" fuera del bloque comunitario, a donde se enviaría a aquellos migrantes cuya solicitud de asilo sea denegada.
Una reunión de ministros del Interior de 17 países europeos abordará este proyecto el sábado en Alemania.
En el campamento de Sintiki, un centro financiado por la UE, cerca de la frontera con Bulgaria, la policía ha tenido frecuentes enfrentamientos con los migrantes detenidos, desesperados por escapar tras pasar meses encerrados.
En una carta abierta, algunos de los casi 400 migrantes de Egipto y Bangladés instalados en ese campamento declararon estar "agotados", tras recibir poca comida y tener que compartir cuatro baños.
- "Estamos destrozados" -
"Muchos estamos contemplando el suicidio (...) estamos destrozados física, psicológica y éticamente (...) Estamos sufriendo, por favor sálvennos", escribieron.
"Llevamos más de 12 meses encarcelados (...) las personas aquí son como bombas de tiempo", señala la carta, fechada el 25 de agosto y enviada a medios griegos como un mensaje de auxilio.
La AFP no pudo contactar directamente con ningún migrante en Sintiki.
Para personas originarias de Bangladés, de Egipto o de Pakistán, la tasa de aceptación de una demanda de asilo es inferior al 1%, según datos del Ministerio de Migraciones griego.
Desde que entró en vigor un nuevo pacto migratorio en la UE el pasado junio, las personas que no corresponden al perfil de un refugiado son retenidas en centros sin la posibilidad de salir hasta que su caso sea analizado, probablemente para recibir una negativa y ser devueltas.
Un alto mando policial y un guardia, que hablaron bajo condición de anonimato, criticaron las condiciones de este centro.
- "Bombardeado" -
Tras los enfrentamientos entre policías y migrantes, este campamento inaugurado en 2020 parece haber sido "bombardeado", dijo un policía a la AFP.
Giannis Kounios, jefe del sindicato policial de la región de Serres, dijo que "tres de cuatro sectores del sitio fueron destruidos en las protestas".
Más de 50 migrantes fueron detenidos.
"¿Qué se supone que debe hacer esta gente? Ya no soportan más", declaró un guardia, que habló bajo condición de anonimato después de terminar su turno.
El presidente de la comunidad de la aldea vecina de Promachonas, Spyros Leonidas, afirmó que la zona era inadecuada para un campamento desde el inicio.
"Está en un barranco. En el invierno, la temperatura alcanza -10 ºC y 45 ºC en el verano. Una persona no puede sobrevivir allí, especialmente si pasa tantos meses encerrada", afirmó.
Afroditi Stambouli, una médica y exdiputada de izquierda, alerta que los migrantes sufren enfermedades en la piel e infecciones y que se impide la entrada de asistentes legales al recinto.
"Las condiciones higiénicas son miserables. La comida se distribuye una vez por día y no hay refrigerador para mantenerla, no hay lavadora ni productos de limpieza", relató.
- Expulsión -
El ministro griego de Migración, Thanos Plevris, un exdiputado de extrema derecha, afirma lo contrario y defiende que las condiciones de acogida son "excelentes".
"Fueron los detenidos quienes destruyeron todo" porque no quieren estar encerrados, afirmó recientemente a la cadena pública ERT.
"Sintiki era un proyecto piloto que pusimos en marcha con el objetivo de contribuir a la reducción de llegadas y aumentar los retornos", declaró el ministro a Open TV en agosto.
"Lo que les decimos es que estarán detenidos hasta su expulsión. La expulsión no es fácil, requiere la cooperación de otros Estados", reconoció.
En Sintiki, las autoridades locales piden el cierre del campamento.
"¿Alguien quiere un centro para migrantes en su región?", planteó el alcalde, Giorgos Tatsios.
"Cuando abrió en 2020, había pobladores locales con escopetas de caza en las entradas de las aldeas para alejar a los migrantes", recordó.
B.Lara--HdM