A cien días del inicio de la guerra, las hostilidades entre Irán e Israel escalan
Israel llevó a cabo el domingo un ataque en los suburbios del sur de Beirut, bastión del grupo proiraní Hezbolá, que dejó dos muertos, en represalia por los disparos efectuados en su territorio a pesar de un alto el fuego que no detiene el ciclo de violencia iniciado hace 100 días.
Los ataques israelíes dejaron dos muertos y 20 heridos, entre ellos cuatro niños y cuatro mujeres, según el Ministerio de Salud libanés.
Israel dio cuenta a su vez de dos oleadas de ataques iraníes con drones contra su propio territorio, los primeros desde el cese al fuego entre ambos países del 8 de abril. Como consecuencia, anunció la suspensión de las clases este lunes.
Teherán, que emitió un comunicado afirmando que Israel había "cruzado todas las líneas rojas" en Líbano, había amenazado previamente con represalias contra los intereses estadounidenses e israelíes en Oriente Medio.
La posibilidad de alcanzar un acuerdo para poner fin a la guerra iniciada hace 100 días y que ha hecho tambalear la economía mundial, se aleja cada vez más.
"El bloqueo naval impuesto a Irán y la luz verde dada hoy por Estados Unidos al régimen sionista convierten las bases y los activos estadounidenses y del régimen (israelí) en la región en objetivos legítimos", declaró en X el negociador jefe de Irán y presidente del Parlamento, Mohamad Baqer Qalibaf.
"Nuestras fuerzas armadas, como siempre, tienen libertad para actuar", añadió.
- Estancamiento -
Aunque las negociaciones de paz parecen estancadas, Pakistán, que actúa como mediador, prosigue sus esfuerzos.
Según la televisión estatal, el ministro del Interior paquistaní, Mohsen Naqvi, visitó de nuevo Teherán y entregó una "carta especial" dirigida al líder supremo Mojtaba Jamenei, que contiene "un mensaje muy importante", según indicó sin revelar su contenido.
Por su parte, el portavoz de la cancillería iraní, Esmail Baqai, calificó el proceso de negociaciones de "engorroso" y criticó duramente en una entrevista con la CNN los "cambios de postura" y los "comentarios contradictorios" de la administración estadounidense.
En Teherán, la incertidumbre y el estancamiento económico pesan sobre los habitantes.
"Tengo la sensación de que esta situación va a prolongarse durante un tiempo: una especie de estado suspendido en el que unos lanzan misiles, otros envían drones", declaró a la AFP Farhad, un chef de 35 años en la capital iraní.
La vida se ha vuelto "cada vez más difícil", añade. "Cosas que hace solo unos meses habríamos podido plantearnos comprar son ahora sueños o cuentos de hadas".
Desde el alto el fuego del 8 de abril, las hostilidades habían cesado casi por completo. Sin embargo, han resurgido recientemente, especialmente en torno al estrecho de Ormuz, una ruta marítima estratégica para los hidrocarburos controlada por Teherán.
El Ejército estadounidense anunció el domingo haber derribado dos drones iraníes que amenazaban el tráfico marítimo internacional en el estrecho, y afirmó que sus fuerzas se mantenían "en alerta".
- El polvorín libanés -
Paralelamente, las hostilidades continúan en el otro frente del conflicto, Líbano, desde donde se lanzaron este domingo proyectiles contra Israel, a pesar de un alto el fuego teóricamente vigente.
El conflicto estalló el 2 de marzo, cuando Hezbolá atacó a Israel para vengar la muerte del anterior líder iraní, Alí Jamenei.
Este domingo la oficina del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, anunció que el Ejército atacó centros de mando del grupo chiita en los suburbios del sur de Beirut "en respuesta a los disparos de Hezbolá contra territorio israelí".
Desde marzo los ataques contra Líbano han dejado al menos 3.613 muertos, según el último balance de las autoridades.
Del lado israelí, murieron 29 soldados y un contratista civil en el Líbano, según el ejército.
Irán exige que cualquier acuerdo con Estados Unidos incluya el fin de las hostilidades en territorio libanés, mientras que Washington preferiría tratar ambos temas por separado.
En este contexto, Donald Trump pidió a su aliado israelí que los ataques contra Hezbolá fueran más "quirúrgicos".
Las posturas de Teherán y Washington siguen muy alejadas en cuestiones como el conflicto en Líbano, los activos iraníes congelados en el extranjero, la energía nuclear y el control del estrecho de Ormuz.
Por otra parte, Irán, que participa en el Mundial organizado conjuntamente por Estados Unidos, México y Canadá, denuncia un "trato discriminatorio" contra su delegación, ya que varios miembros del cuerpo técnico no han obtenido el visado para entrar en territorio estadounidense.
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A.Cano--HdM