Afganistán acusa a Pakistán de haber matado a siete personas
El gobierno afgano acusó este lunes al ejército pakistaní de haber matado a siete personas y herido a otras 85 en la ciudad de Asadabad y otras zonas de la provincia de Kunar, en el este de Afganistán.
Cientos de personas han muerto desde que los dos vecinos entraron en guerra a finales de febrero, según cifras de la ONU.
Muzaffar Mukhlis, director provincial de salud pública, dio cuenta de "85 heridos y siete cuerpos" en las zonas fronterizas y en Asadabad.
"Las víctimas son todas civiles", dijo a la AFP.
El nuevo saldo eleva la cifra anterior de cuatro muertos y 70 heridos, dada por el portavoz adjunto del gobierno afgano, Hamdulá Fitrat, según el cual las fuerzas pakistaníes "han tomado como blanco casas civiles y la universidad".
Antes, el director del departamento de Información y Cultura de la provincia de Kunar, Najibulá Hanif, afirmó que Pakistán atacó "la ciudad universitaria" en Asadabad y el barrio aledaño.
El Ministerio de Información de Pakistán negó en X haber atacado zonas residenciales y calificó esa acusación de "mentira descarada".
La AFP habló con familiares de víctimas en Kunar.
En un hospital de Asadabad, Sahatulá estaba sentado junto a su sobrino.
"Estaba jugando afuera, y cayeron proyectiles", dijo el obrero de 22 años, quien solo dio un nombre.
Zmarai Kunari, un maestro de 40 años, contó que uno de sus familiares murió y que otros resultaron heridos.
"Este es mi hermano. Resultó herido en el bombardeo; había ido a recoger a un tío", dijo en el hospital.
El periodista de la AFP escuchó drones sobrevolando la zona, mientras que las fuerzas afganas reforzaban las medidas de seguridad con puestos de control adicionales.
Pakistán y Afganistán están en conflicto desde hace meses.
Islamabad acusa a su vecino de albergar a combatientes del movimiento de los talibanes pakistaníes (TTP) que han reivindicado ataques mortales en Pakistán. Las autoridades talibanas afganas lo desmienten.
La violencia se intensificó el 26 de febrero. Pakistán habló incluso de "guerra abierta" contra su vecino y bombardeó varias veces la capital afgana, así como Kandahar (sur) donde vive el líder supremo de los talibanes, y regiones fronterizas.
Después de un ataque a un centro médico para drogadictos en Kabul el 16 de marzo, que según la ONU causó cientos de muertos y heridos, se respetó una tregua hasta el 24 de marzo.
Las partes mantuvieron negociaciones en China a principios de abril. Pekín afirma que acordaron evitar una escalada.
Según datos de la ONU de mediados de marzo, al menos 76 civiles afganos han muerto en este conflicto desde el 26 de febrero, además de los al menos 250 muertos que dejó el ataque contra el hospital para toxicómanos.
Alrededor de 94.000 personas se han visto desplazadas por el conflicto, añade la fuente.
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M.Arroyo--HdM