Lula y Bolsonaro reúnen multitudes antes de duelo final en Brasil
El presidente Lula y su rival Flávio Bolsonaro movilizaron el sábado a decenas de miles de simpatizantes fervorosos que tiñieron con banderas las calles en Brasil, antes de la batalla final el domingo en las urnas.
La derecha busca consagrar la victoria que el senador, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, obtuvo en la primera vuelta por 47% contra 45% de los votos para Lula.
La izquierda sueña con una remontada.
Frente a la famosa playa de Copacabana de Rio de Janeiro, una marea roja, el color del Partido de los Trabajadores de Lula, avanzó junto al presidente, de casi 81 años, que saltó en una camioneta pick-up al ritmo de la música.
"El pueblo tiene que elegir entre alguien que besa la bandera nacional o alguien que besa la bandera estadounidense. Es un asunto de soberanía: no permitiremos que Brasil sea el patio trasero de nadie", dijo Luiz Inácio Lula da Silva, con la voz más ronca de lo habitual tras días intensos de campaña.
Nícolas da Silva, un empleado de hotel de 25 años, reconoció que el esfuerzo en la calle y en las redes para remontar "está siendo muy pesado".
"Pero no hay cómo descansar", dijo a la AFP. "Estamos dando vuelta votos, luchando contra el fascismo, a favor de la democracia".
Tras Copacabana, Lula siguió el baño de masas en una desbordada avenida Paulista de Sao Paulo.
- "Ellos hundieron a Brasil" -
En Belo Horizonte, capital del estado de Minas Gerais, familias y motociclistas llenaron la emblemática Praça da Liberdade junto a Flávio Bolsonaro, de 45 años.
"El partido hoy en el poder quiere dejar a la gente dependiente del Estado. Nosotros valoramos la libertad", dijo a la AFP el empresario Ebert Dorigo, al hacerse eco de una crítica frecuente entre los bolsonaristas a los programas sociales de Lula.
El senador se desplazó luego al acomodado barrio de Barra da Tijuca, en Rio, para visitar la casa en la que su padre se recuperó tras ser apuñalado en la campaña de 2018, que lo llevó a la presidencia.
Carteles de "Fuera Lula" y banderas de Estados Unidos e Israel sobresalían entre los miles de asistentes, entre ellos un grupo de niños con los que el senador se hizo selfis al llegar.
También bailó y rezó una oración junto a la multitud.
Con camiseta de la selección brasileña y gorro verde, Ilma Gomes de Souza, una profesora de 53 años, contó a la AFP que en su juventud votó por Lula porque se dejaba "influenciar".
"Ellos tuvieron muchos años para cambiar Brasil, pero lo hundieron", fustigó.
- "Lula va a ganar" -
Flávio Bolsonaro promete mano dura contra el crimen, libre mercado y cercanía con Estados Unidos, en la línea de su padre, condenado a 27 años de cárcel por intentar un golpe de Estado tras perder ante Lula en 2022.
Lula, que aspira a un cuarto mandato, apuesta en parte al rechazo a un regreso de los Bolsonaro al poder.
"Lula va a ganar mañana por el trabajo de los jóvenes en las calles y por el celular", dijo en la Paulista Flores Tonietti Filho, un jubilado de 71 años, en alusión al teléfono que el presidente estrenó en esta contienda para hablarles directamente a sus electores.
América Latina sigue de cerca la elección.
Desde el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca en 2025, la derecha ganó la mayoría de las presidenciales de la región.
Lula acusa a Washington y a Meta de intentar interferir en los comicios, en medio de un pulso judicial por supuestas acciones ilegales de ambas campañas en redes sociales.
La empresa estadounidense lo niega.
- "Nueve dedos" -
Ambos candidatos se vieron las caras el viernes en un último debate en TV Globo, donde hablaron más de propuestas que en el primero, marcado por los insultos.
Lula atacó la inexperiencia de su rival, mientras Bolsonaro lo presentó como un político del pasado, con "ideas que no funcionan más".
Uno de los momentos más tensos llegó cuando el senador lo acusó de dar beneficios sociales "con una mano y quitarlos con los nueve dedos".
Bolsonaro se disculpó, pero este sábado Lula publicó en sus redes una foto de su mano sin el meñique apoyada sobre la bandera brasileña: "Trabajadores y trabajadoras de Brasil, uníos. Nosotros merecemos respeto".
A.Montoya--HdM